Existen árboles que tienen más de 9 mil años. Entonces imaginemos lo que podría decirnos si hablara, contaría muchas historias. Acordémonos que nosotros como humanos vivimos máximo 100 años, comparados a 9 mil años, es una diferencia gigante.
Los árboles están presentes por toda la tierra, solo en el mar y en los desiertos casi no se ven, porque son diferentes a los que conocemos normalmente.
Había una vez un arbolito llamado Verdín que era muy grosero y no le gustaba hacer amigos, este arbolito estaba creciendo en un bosque del amazonas, lleno de árboles gigantes. Verdín estaba junto a otros árboles que iniciaron a crecer al mismo tiempo. Los demás empezaron a crecer muy rápido y Verdín seguía pequeño, entonces se puso muy triste porque no sabía que hacer para crecer igual que los demás y como era tan grosero no tenía amigos y por eso no tenía con quien hablar.
Un arbolito mujer muy tierna llamada Violeta le dijo: -tranquilo Verdín, que tu eres igual que todos nosotros, si no creces todavía es porque te falta algo que nosotros ya tuvimos y por eso hemos crecido más que tu. Entonces tenemos que averiguar que te pasa. Verdín pensó en decirle: "No muchas gracias no te metas en lo que no te importa", pero mejor se quedó callado y esperó. Violeta lo estuvo mirando durante muchos días y meses, recordemos que el tiempo para los árboles pasa más lentamente, así que muchos meses para ellos no es mucho.
Violeta le gritó a Verdín: -Verdínnnnn, ya se que te pasa. Verdín estaba dormido y se despertó super asustado por el grito de Violeta. Y le dijo: -bueno ya que me despertaste, dime por favor que sabes.
-Verdín como eres tan engreído y grosero, los árboles grandes no han dejado que te llegue suficiente luz de sol y agua así como a nosotros y por eso hemos crecido más. Que vas a hacer Verdín?
La única solución para Verdín es que se disculpe con todos y cambie su forma de ser, que deje de ser grosero y que le diga a sus compañeros que quiere ser su amigo. Bueno eso si quiere de verdad crecer.
Verdín que ya le tenía mucho aprecio a Violeta porque estuvo pendiente de él le preguntó: -Violeta tu crees que si les pido perdón y les digo que ya no voy a ser grosero me ayuden?
Violeta le dijo: -Claro Verdín, ellos son buenos, no los conoces porque como siempre con tu grosería no ponías atención cuando ellos nos hablaban, por eso estabas solo. Yo creo que por eso te volviste grosero, por no hablar con nosotros que somos tus compañeros desde que naciste.
Verdín estuvo pensando un rato, hasta que se decidió llamar a los árboles mayores: -Señores, necesito que me escuchen, yo se que he sido muy grosero y que no los he escuchado antes, pero me he dado cuenta que fue por mi culpa y ahora quiero remediarlo. Ya soy amigo de Violeta y he aprendido con ella lo bueno que es ser amable, cordial y tener amigos.
Uno de los árboles le contestó a Verdín: -Por supuesto Verdín que son bienvenidas tus nuevas intenciones, vamos a ayudarte a que tengas más luz de sol y agua para que crezcas al igual que los demás árboles jóvenes. Por favor continúa portándote bien y siempre te ayudaremos, cuando tu seas tan grande como nosotros también podrás ayudar a los nuevos árboles que quieran crecer así como tú.
Violeta se puso muy feliz y felicitó a Verdín, a partir de ese momento Verdín empezó a hablar con todos los demás árboles y se volvió muy sabio porque entre todos aprendían mucho cada día.
Ahora Verdín es un árbol gigante, al lado de los otros árboles que cuando era pequeño le parecían gigantes.

